sin gluten colorProductos sin gluten sin leche

El gluten es una proteína que se encuentra en determinados cereales ( trigo, centeno, cebada, triticale, espelta, kamut, y posiblemente avena) y provoca la intolerancia denominada enfermedad celíaca, ésta causa daño en la mucosa del intestino delgado, perdiendo capacidad de absorción, por lo que causa diarrea, dolor abdominal y otros síntomas de los que se deriva pérdida de peso, fatiga, irritabilidad, etc. El tratamiento consiste en eliminar el gluten de la dieta, la mucosa intestinal se regenera y remiten los síntomas.

La Dieta Libre de Gluten (DLG) incluye una gran variedad de productos que permiten al celíaco tener una alimentación saludable y variada. Se basa, fundamentalmente, en alimentos naturales y frescos que no contienen esta proteína, tales como: carnes, huevos, leches, pescados, legumbres, frutas, verduras. También cereales sin gluten, como el maíz o arroz.

Recuerde que se deben excluir de la dieta el trigo, la cebada, el centeno y sus subproductos como: harinas, sémolas y semolinas, almidones o féculas, entre otros.

La leche de vaca es un alimento completo, rico en nutrientes y especialmente necesario durante la etapa de crecimiento pero, en los últimos años, son numerosas las investigaciones que apuntan a que la leche también tiene sus inconvenientes y que no todo en ella son beneficios para la salud. Una dieta sin lácteos implica excluir la leche de origen animal y todos sus derivados, que son muchos: mantequilla, quesos, yogures, nata, helados… sin contar todos los productos elaborados que pueden contenerla.

Algunas personas presentan diferentes grados de alergia a las proteínas de la leche, principalmente a la caseína, y también intolerancia a sus azúcares, con la lactosa en primer lugar. En estos casos, suprimir los lácteos es imprescindible para evitar reacciones adversas que puede ir desde problemas digestivos como náuseas o diarreas, hasta complicaciones en el aparato respiratorio.

Los beneficios que aporta una dieta libre de lácteos son:

Mejora la digestión

Evita el reflujo y otros problemas gastrointestinales

Favorece el buen estado de las vías respiratorias

Menor riesgo de desarrollar algunos tipos de cáncer

Mejora de afecciones cutáneas

Menos colesterol

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